Guía para elegirlo correctamente
Elegir un firewall no consiste únicamente en buscar el equipo más potente o el que tenga más funciones. La decisión debe partir de la velocidad de internet, el número de usuarios, las aplicaciones críticas, las necesidades de conexión remota, la cantidad de sedes y el crecimiento esperado de la empresa.
En Tecnología Altermedios MSS, como partners de WatchGuard y proveedores de servicios de ciberseguridad para empresas, ofrecemos un servicio gratuito de dimensionamiento para ayudarte a identificar qué solución se ajusta mejor a tu infraestructura.
- ¿Qué problema debe resolver el firewall? Antes de revisar marcas y modelos, conviene responder algunas preguntas:
– ¿Tu empresa tiene interrupciones frecuentes de internet o problemas de rendimiento?
– ¿Has detectado accesos no autorizados, malware o comportamientos sospechosos?
– ¿Necesitas controlar qué páginas web y aplicaciones pueden utilizar los colaboradores?
– ¿La organización maneja información financiera, datos personales, información de clientes o propiedad intelectual?
– ¿Tienes varias sedes, trabajadores remotos o servicios alojados en la nube?
– ¿Actualmente utilizas un router del proveedor de internet como única protección?
– ¿El equipo de red actual ya no recibe actualizaciones o se quedó pequeño?
Un firewall empresarial debe proteger la red, pero también permitir que el tráfico legítimo fluya sin afectar la productividad. Por eso, la capacidad se debe calcular considerando las funciones de seguridad activadas y no solamente la velocidad nominal del dispositivo.
Las plataformas WatchGuard Firebox integran funciones de seguridad y administración centralizada mediante WatchGuard Cloud, que permite supervisar y configurar productos desde un mismo entorno.
- ¿Cuál es la velocidad de internet contratada?
Este es uno de los primeros datos que se deben confirmar. Revisa el contrato con el operador o realiza mediciones en diferentes horarios para conocer:
– Velocidad de descarga.
– Velocidad de carga.
– Tipo de conexión: fibra óptica, enlace dedicado, cable, radio o 4G/5G.
– Si la velocidad es simétrica.
– Si existe más de un proveedor de internet.
– Si el proveedor entrega una dirección IP pública fija.
– Si utilizas direccionamiento IPv4, IPv6 o ambos.
¿Cómo calcular la capacidad mínima de la interfaz WAN?
La interfaz WAN del firewall debe ser compatible, como mínimo, con la velocidad contratada. Sin embargo, no es recomendable elegir un puerto exactamente igual al ancho de banda del enlace.
Por ejemplo:
– Para un enlace de 300 Mbps, una interfaz de 1 GbE suele ser suficiente.
– Para un enlace de 1 Gbps, conviene utilizar una interfaz de 1 GbE como mínimo, pero evaluar 2.5 GbE si se prevé crecimiento.
– Para un enlace superior a 1 Gbps, se deben considerar interfaces de 2.5 GbE, 10 GbE o SFP/SFP+, según el tipo de conexión.
– Si existen dos enlaces de 1 Gbps para balanceo o contingencia, el diseño debe considerar el tráfico agregado y la capacidad de procesamiento del firewall.
La fórmula práctica es:
Capacidad recomendada de la WAN ≥ Velocidad contratada * 1,25
Ese margen aproximado permite absorber picos de tráfico, crecimiento y variaciones de rendimiento. No reemplaza una evaluación técnica, especialmente cuando se habilitan inspección HTTPS, prevención de intrusiones, antivirus, control de aplicaciones o VPN.
Por ejemplo, si la empresa tiene un enlace de 800 Mbps, no debería dimensionar el equipo únicamente por su capacidad básica de enrutamiento. Se debe revisar la capacidad real con los servicios de seguridad activados.
- ¿Cuántos usuarios y dispositivos tiene la red?
La cantidad de colaboradores no siempre representa el número real de dispositivos conectados. Una empresa con 80 empleados puede tener más de 200 dispositivos entre computadores, teléfonos, impresoras, cámaras, servidores, puntos de acceso, dispositivos IoT y equipos de visitantes.
Pregúntate:
– ¿Cuántos usuarios trabajan actualmente?
– ¿Cuántos dispositivos están conectados a la red?
– ¿Cuántos usuarios se conectan al mismo tiempo?
– ¿Hay una red inalámbrica para invitados?
– ¿Existen cámaras IP, teléfonos VoIP o dispositivos industriales?
– ¿Se conectan contratistas o terceros?
– ¿La empresa utiliza muchos servicios en la nube?
– ¿Cuántas sesiones simultáneas se generan en los momentos de mayor actividad?
La cantidad de usuarios influye en:
– Capacidad de procesamiento.
– Número de conexiones simultáneas.
– Reglas de control de acceso.
– Consumo de servicios de seguridad.
– Capacidad de los puntos de acceso y switches.
– Necesidad de segmentar la red mediante VLAN.
No se debe seleccionar un firewall únicamente por el número de computadores. También hay que estimar el tráfico generado por videoconferencias, respaldos en la nube, sistemas ERP, aplicaciones SaaS, telefonía IP y plataformas de colaboración.
- ¿La empresa necesita VPN?
La VPN permite conectar usuarios, sedes y servicios de manera segura a través de internet. Para dimensionarla correctamente, es necesario diferenciar los tipos de conexión.
VPN entre sedes
¿La empresa tiene oficinas en Bogotá, Medellín, Panamá u otra ciudad? ¿Necesita que los usuarios de una sede accedan a servidores o aplicaciones ubicadas en otra?
En ese caso, se debe revisar:
– Cantidad de sedes.
– Velocidad del enlace en cada ubicación.
– Tráfico esperado entre sedes.
– Necesidad de alta disponibilidad.
– Compatibilidad con otros fabricantes.
– Uso de túneles IPsec o soluciones SD-WAN.
VPN para usuarios remotos
¿Los empleados trabajan desde casa o viajan con frecuencia? ¿Necesitan acceder a archivos, sistemas internos, escritorios virtuales o aplicaciones corporativas?
Aquí se debe calcular:
– Número máximo de usuarios conectados simultáneamente.
– Tipo de autenticación.
– Uso de autenticación multifactor.
– Aplicaciones que utilizarán.
– Velocidad de subida disponible en la oficina.
– Requisitos de registro, monitoreo y desconexión automática.
La capacidad de VPN puede ser muy diferente de la capacidad de firewall sin inspección. Por eso, una empresa con pocos usuarios, pero con muchas conexiones remotas, puede necesitar un equipo superior al que parecería necesario por su número de empleados.




